COMO AFRONTAR UNA INSPECCIÓN FISCAL

Inspecciones Hacieda

 

1.    NOTIFICACIÓN DE INICO

La fecha de entrega de la notificación marca el inicio de procedimiento.
Es difícil de impugnar, salvo errores materiales (ej.: falta la firma del Inspector Jefe), y estos errores pueden subsanarse.
Si no se notifica correctamente por parte de la Administración, no se entenderá iniciado el procedimiento. Consecuencia: no interrupción de la prescripción.
Problemas más habituales en las notificaciones:

  • Cambio de domicilios no comunicados a la Administración Tributaria o con datos incompletos o erróneos.
  • Recepción de notificaciones por personas distintas del interesado.
  • Rehusar notificaciones.
  • No atender la Dirección Electrónica Habilitada  en caso se estar obligado a ello.

DEH
En el acuerdo de inicio de actuaciones inspectoras ha de constar necesariamente:
Impuestos y ejercicios inspeccionados.
Alcance de la comprobación: general o parcial (mencionando en este caso qué operaciones son las que se van a inspeccionar).
Cautelas:
-Verificar el período de prescripción respecto de los impuestos y ejercicios comprobados.
-Verificar si, con carácter previo al inicio de la inspección, dichos impuestos y ejercicios inspeccionados, han sido objeto de alguna comprobación previa por parte de la AT. Si ya me han comprobado no me pueden comprobar lo mismo.

2.    PREPARACIÓN DE DOCUMENTACIÓN.

En la comunicación de inicio, suele fijarse fecha y hora de la 1ª comparecencia y se acompaña anexo donde consta qué documentación hay que aportar a la inspección en esa 1ª cita.
Si la inspección se lleva a cabo a través del representante autorizado por el inspeccionado (asesor fiscal); es imprescindible que en la 1ª comparecencia, el representante  lo acredite.
El resto de la documentación, se aportará en la medida en que sea posible.
Si se hace una referencia demasiado genérica y el inspeccionado no sepa con certeza qué documentos con trascendencia tributaria tenga que aportar.
O puede ocurrir también que el volumen de información solicitada sea excesivo con respecto al plazo fijado de la comparecencia para poder aportarla.
La Inspección no suele requerir documentación original, siendo práctica habitual admitir fotocopia de los documentos o aportarlos escaneados a través de la sede electrónica. Tampoco suele solicitar información que ya le ha sido aportada por tratarse de obligaciones de carácter tributario del inspeccionado (por ejemplo: declaraciones fiscales).

3.    PRIMERA VISTA.

Sirve como toma de contacto con el inspector,
y podrás ser informado de:
–         la causa o el origen del procedimiento,
–         hechos a investigar,
–         documentación a aportar y
–         “circunstancias dudosas”
que han llevado a la AT a comprobar al contribuyente.
Permitirá tener una mayor certeza de por dónde va a centrar el inspector sus investigaciones.
Con carácter habitual la 1ª comparecencia ante la Inspección, tiene lugar en las dependencias de ésta.
No obstante, pueden llevarse a cabo en el domicilio del inspeccionado o en cualquier otro lugar donde existan pruebas de los hechos investigados, de manera que la AT puede cambiar en cualquier momento el lugar de las actuaciones.
Es más, en los casos en que la AT lo considera necesario, para aprovechar el factor sorpresa, la 1ª comparecencia puede tener lugar en el domicilio del inspeccionado y comunicarse a la vez el inicio del procedimiento, de forma que el inspector puede recabar documentación “in situ” de los hechos que pretende investigar sin dejar margen de maniobra al inspeccionado para seleccionar la documentación a aportar en el procedimiento.

4.    LA INSPECCIÓN.

El actuario forma parte de un equipo o unidad de inspección, y será el Inspector Jefe de esta Unidad o Equipo el que supervise el trabajo del actuario en todo momento.
Cabe la posibilidad (aunque no es habitual) de que el inspeccionado pueda recusar al actuario, siempre que esté fundamentada la causa por los motivos legalmente establecidos.
Las facultades que se otorgan legalmente a la Inspección para llevar a cabo la investigación de sus inspeccionados son:
–         Examen de documentación, libros, contabilidades, facturas y todo tipo de justificantes y datos (informatizados o no) relativos a los hechos imponibles investigados.
–         Entrada en fincas, locales de negocio y demás establecimientos donde se desarrollen actividades sometidas a gravamen.
–         Obligación de los contribuyentes a colaborar y atender a la inspección en sus labores de investigación.
La Inspección documentará sus actuaciones a través de comunicaciones, informes, diligencias y actas.
La Ley otorga un valor especial a las actas y diligencias: tienen la consideración de documento público,  haciendo prueba de los hechos que motivan su formalización.
Es especialmente importante que cada vez que se documenten actuaciones (fundamentalmente a través de diligencias) el inspeccionado compruebe los hechos y circunstancias que se reflejan.
En caso de no estar conforme con lo que se indica, hay que ponerlo de manifiesto.
También el inspeccionado puede pedir que conste en diligencia cualquier manifestación que considere adecuada para la defensa de sus intereses.

 

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